De Nómadas del Mar a Sailinguest: compartir el mar tal como lo vivimos
Después de años navegando y compartiendo nuestra vida a bordo en Nómadas del Mar, creamos Sailinguest para acercar a otros viajeros los destinos que conocemos de primera mano, comenzando por San Blas.
Por Sailinguest·11 de septiembre de 2026
Somos Celia y Álvaro, la pareja detrás de Nómadas del Mar. En 2020 dejamos atrás nuestra vida en tierra para comenzar a vivir y viajar en velero. Desde entonces hemos navegado por el Mediterráneo, cruzado el Atlántico, recorrido el Caribe y continuado nuestra aventura por la costa del Pacífico.
Durante estos años hemos descubierto que conocer un destino desde el mar es muy diferente a visitarlo desde tierra. Con un barco, el viaje no se limita a visitar un lugar: permite recorrerlo a otro ritmo, llegar a rincones de difícil acceso y conocer de cerca la vida y la cultura de quienes lo habitan.
Esa forma de viajar transformó nuestra manera de entender el mundo. Y también es el origen de Sailinguest.
Una aventura que comenzó siendo solo nuestra
Cuando soltamos amarras no sabíamos hasta dónde nos llevaría esta vida. Empezamos compartiendo nuestras experiencias a través de Nómadas del Mar y, poco a poco, se fue formando una comunidad cada vez más grande de personas que siguen nuestras travesías, aprenden con nuestros errores y descubren junto a nosotros lugares que quizá nunca habían imaginado visitar.
Compartir el viaje nos hizo ver que muchas personas sienten la misma curiosidad por vivir el mar desde dentro, pero no siempre saben cómo hacerlo. Encontrar un barco no es especialmente difícil. Lo complicado es saber cuál elegir, qué tripulación encaja con el tipo de viaje que se busca y qué experiencia existe realmente detrás de cada propuesta.
Sailinguest nace para acercar a otras personas algunos de los destinos que nosotros hemos conocido navegando y permitirles descubrirlos de la forma más parecida posible a como lo hicimos nosotros.
San Blas, el lugar donde debía comenzar Sailinguest
Si había un destino con el que tenía sentido empezar, era San Blas.
El archipiélago de Guna Yala fue mucho más que una parada en nuestra ruta. Vivimos allí durante una larga etapa, navegamos entre sus islas, conocimos sus fondeaderos y compartimos tiempo con sus comunidades. San Blas nos enseñó una manera distinta de vivir: más sencilla, más conectada con la naturaleza y marcada por el ritmo del mar.
Es uno de esos lugares que cuesta explicar con palabras. Cientos de islas, agua transparente, arrecifes, playas prácticamente deshabitadas y comunidades que conservan su propia cultura y forma de vida. Pero, sobre todo, es un destino que cambia completamente dependiendo de cómo se recorra y de quién lo enseñe.
Por eso no queríamos limitarnos a ofrecer una lista de barcos. Queríamos seleccionar experiencias que permitieran descubrir San Blas como nos habría gustado conocerlo a nosotros: con tiempo, sin recorridos impersonales y acompañados por personas que conocen de verdad el archipiélago.
Una selección pequeña, hecha con criterio
Nuestro catálogo de barcos es limitado de manera intencionada.
No buscamos reunir el mayor número posible de opciones, sino trabajar con barcos y tripulaciones cuya forma de hacer las cosas conocemos. Personas que cuidan la experiencia a bordo, conocen bien el destino y entienden que un viaje de este tipo no consiste únicamente en dormir en un barco o desplazarse de una isla a otra.
Cada embarcación es diferente, al igual que cada viajero. Algunas experiencias están pensadas para parejas que buscan privacidad; otras, para familias o grupos de amigos. Algunas destacan por su gastronomía y otras por la navegación, el buceo o la relación de la tripulación con las comunidades locales.
Nuestra labor es conocer esas diferencias y ayudar a cada persona a encontrar la opción que realmente encaje con su forma de viajar.
No se trata de encontrar un barco, sino la experiencia adecuada.
Viajar como nos habría gustado que nos enseñaran cada destino
Después de años navegando, sabemos que las mejores experiencias no siempre son las más lujosas ni las que incluyen más actividades. Son aquellas en las que existe un conocimiento real del destino y una tripulación capaz de convertir el viaje en algo personal.
Eso es lo que queremos trasladar a Sailinguest: una recomendación basada en el conocimiento real del destino y de las personas que trabajan en él.
Queremos que cada persona pueda conocer el destino de una manera auténtica, siguiendo una ruta flexible y disfrutando tanto de los lugares que se visitan como de la propia vida a bordo. Una experiencia parecida a la que nosotros vivimos cuando llegamos navegando por primera vez.
San Blas es solo el principio
Sailinguest comienza en San Blas porque es uno de los lugares que mejor conocemos y que más ha significado para nosotros, pero nuestra intención es seguir creciendo poco a poco.
A medida que avancemos, iremos incorporando otros destinos en los que hemos vivido o navegado y que conocemos de primera mano. Mantendremos siempre el mismo criterio: trabajar únicamente con barcos y tripulaciones en los que confiemos y ofrecer experiencias que respeten la esencia de cada lugar.
Queremos que Sailinguest crezca poco a poco, incorporando únicamente destinos que conozcamos bien y experiencias que realmente podamos recomendar.
Porque después de tantos años compartiendo nuestras aventuras, este proyecto es una forma de dar un paso más: ayudar a otras personas a vivir las suyas.
Elegir bien tu viaje es el primer paso para vivir el mar de la mejor manera posible.
Déjate guiar, planifica con calma y prepárate para lo excepcional.